miércoles, octubre 04, 2006

Ponencia 1er Congreso Iberoamericano de e-gov. LINC.

Título: LINC (Laboratorios de Inteligencia Colectiva).
Nombre: Rainer María Hauser Molina.
e-mail: rhauser@mideplan.cl

Resumen: LINC se objetiva en la creación de una red de blogs en la administración publica, para garantizar el ejercicio dialógico y la interoperabilidad comprensiva de los complejos procesos de generación de una plataforma tecnológica adecuada a la gestión y toma de decisiones de la extensa red de actores del sistema de protección social chileno, de acuerdo a las particularidades locales. El proyecto tiene la propiedad de articular tres áreas estratégicas: TIC´s, protección social y participación reflexiva y democrática. Es un sistema abierto y sin costo, que llega tan lejos como personas incorpore, generando una interfase cognitiva entre el estado y las personas, promoviendo la sociedad del conocimiento. Con LINC, creamos un sistema de transmisión de comunicaciones especializadas de libre acceso, sin costo (otro que la conexión a Internet), que se instala como un derecho ciudadano a la información, generando nuevas e infinitas posibilidades a la democracia y la innovación.

Palabras claves: laboratorio, inteligencia colectiva, cibercultura, innovación, administración pública, red de blogs, participación, resignificación, democracia.


El Modo de Producción del Conocimiento. Apuntes de Mitodología[1].

“El progreso en la sociedad actual se obtiene cuando nuevas formas de hacer las cosas desplazan a las antiguas. Este proceso requiere aprender a adaptarnos a los frecuentes cambios en la economía y en la sociedad. La experiencia de los países que han alcanzado la meta del desarrollo, muestra que la capacidad de agregar valor a sus recursos se apoya en una economía flexible y en una fuerte presencia de la innovación. Estos dos pilares deben ser objeto de nuevas políticas porque son los que promueven el dinamismo en la economía. Para fortalecer la capacidad de innovación es indispensable tener una política pública más activa, apoyar los proyectos de innovación que cuenten con una efectiva participación privada, y fomentar programas tecnológicos”.
Programa de Gobierno de Michelle Bachelet.


De varias maneras me parece apropiado empezar estas líneas que en si mismas son un hipervínculo, haciendo referencia a la cibernética. Porque este mismo ejercicio es un producto indiferenciable de ella en forma, contenido y dinámicas generativas. Porque sus temáticas y nuestros tiempos son también los suyos -aunque se definan precisa y paradojalmente por la negación de las categorías con que tradicionalmente los hemos entendido- y porque parece apropiado resignificar el momento presente con una periodización que de ella proviene. Un momento cero, en todo caso, al cual los tres recién formulados rendirán pleitesía –al menos si nuestro presente ejercicio en completo humanista se pliega a las exigencias de la multiplicación-, tiene que remitir al contexto que nos convoca, es decir a la particular confluencia de lo académico y lo técnico que identifican este presente político de la administración pública en la globalización del capitalismo tardío, que hemos dado –no por azar-, en llamar e-government y cuyas ignotas dinámicas producen este magno primer seminario iberoamericano del cual estas líneas tienen el honor de ser parte.

La era de la imagen.
El impacto mediático de una enorme propaganda gubernamental para otorgar espíritu de cuerpo al gobierno, se ha traducido concreta y exitosamente, en que cuando pensamos en una repartición pública, inmediatamente visualicemos un conjunto ordenado de cubos que conforman un cuadrado mayor con los colores patrios. Este es un resultado notable. Pero además expresa con una precisión que no se quisiera –y que se ha reconocido ampliamente en el gobierno-, la falta de conexión real que hay entre los distintos ejecutores de la política pública, es decir, entre los cubos aislados. El logo que concebimos para nuestro Laboratorio de Inteligencia Colectiva, pretende precisamente dar cuenta de la necesidad de establecer flujos coordinados de intercambio entre ellos. Por cierto, el que nuestro mandato institucional como iniciativa 13 de la Agenda Digital tuviere como objetivo lograr la interoperabilidad entre los distintos sectores y programas de gobierno dirigidos a la Protección Social, debe considerarse al origen de nuestra modesta interpretación de iconografía programática[2].

Yun Men (siglo X)[3], decía que “una frase debe contener al cielo y la tierra, detener el flujo de las diez mil corrientes y, cabalgando los rizos, seguir la ola”. Más cerca de nosotros –en la apariencia de los tiempos-, un científico contemporáneo constructivista[4] plantea que para abordar debidamente un tema es imprescindible contemplar los aspectos ontológicos, epistemológicos y metodológicos involucrados. De acuerdo a criterios de lógica sintética, o porque estamos convencidos que la eficacia simbólica[5] -que daría cuenta de nuestro éxito en transmitir adecuadamente el mensaje que elaboramos-, requiere de resignificaciones interpretativas, así como porque creemos que nuestra época es de muchas maneras, una conjunción de Oriente y Occidente (a su manera, estas palabras son también un saludo al TLC de nuestro país con China), consideraremos para ordenar la presentación del presente texto, que el “ser” de nuestro sujeto es “contener al cielo y la tierra”, que el desde dónde lo estamos mirando, se expresa adecuadamente por “detener el flujo de las diez mil corrientes”, y que el como lo tratamos, responde a “cabalgando los rizos, seguir la ola”… Al cabo, las transformaciones que promovemos tienen su origen, centro y fin en la persona y habrá quien pueda apreciar que mi esfuerzo remite “al acceso que doy aquí a la oposición fundamental del significante y el significado, en la cual empiezan los poderes del lenguaje (…) se reduce al automatismo de sustituir un término a otro para producir el efecto de metáfora y a combinar un término con otro para producir el efecto de metonimia”[6].


1. Contener el Cielo y la Tierra. (Ontología de un “hecho social total”).


“Tengo la convicción que la razón principal del por qué se han mejorado a lo largo de la historia las condiciones de vida de la humanidad y de cómo se siguen mejorando para cada vez mayor cantidad de gente, radica en la transmisión de tecnologías y en las ideas que las sustentan”.
J. Sachs. The End of Poverty, Penguin, New York, 2005.

Y valgan sin más estas letras por mi introducción a una realización de otro orden que las palabras, aunque de ellas –como vemos-, no se prive. Y es que no otro ha sido el camino que acá detenemos para mostrar. La extrema complejidad de funciones, actores y operaciones que debe cubrir una plataforma tecnológica como la que hemos desarrollado en el SiiS de Chile Solidario, los enormes desafíos que supone la puesta en marcha de un sistema de información que permita la interoperabilidad de un sistema de protección social en todo el territorio de nuestro extenso país y la exigencia de ser actualizado de manera sincrónica, on line, desde las regiones y las localidades, nos fueron enfrentando a una serie de problemas que en rigor, solo pudimos ir resolviendo con la generación de un espacio dialógico en que fueran confluyendo la palabra, el escrito que genera su ejercicio y el soporte modular que lo permite.

Dos aspectos pues ha de tener esta ponencia que sigue con fruición un recorrido de letras para desembocar en el imaginario simbólico al que la enreda el icono virtual de su reflejo. Observo que cuento y cuento que observo. Es la abeja que vuela hacia la flor y la mirada sobre el panal del que viene. No en vano resultará central para sus propósitos recordar que teoría es palabra que viene del griego (Theorein) donde significa observar. Y al servir de soporte reflexivo para presentar aquí un sitio que es una red de sitios, al mismo tiempo esclavos y libres de las condiciones que implica su comprensión, mientras simple diría nuestra práctica que estamos mirando, la visión de las palabras será una teoría, ella misma mediación de una época y un lugar en que no se contempla, resabio y proyecto del territorio que incuba su inasible simulacro. Janus de tres caras (Triratna lo llaman los hindúes), antes después y durante, lo que presento –aunque con la licencia de sofisticación que permite el contexto de un Seminario-, no es al cabo diferente que lo que hemos hecho durante el año y meses que tenemos on line, ni de los objetivos con que hemos creado el Laboratorio de Inteligencia Colectiva, LINC. Allí hemos pensado en conjunto, en la instalación de una plataforma tecnológica que desde una perspectiva -no poco presente-, parecía no requerir de palabras ni de pensamientos, olvidando en serie, que el sentido de las redes tecnológicas es servir de soporte a las redes humanas, que los datos solo tienen valor si son interpretados, que los análisis demuestran ser correctos cuando sirven para mejorar la calidad de vida de las personas y que pensamientos y tecnologías se entrelazan en un concierto en espiral de realizaciones transductuales que no puede detenerse en el encierro de un polo que negara al otro del cual proviene y al que a su turno alimente.

Teoría, claro, si la época lo permitiera, que ya nos advirtió Lévy[7], lo que con tanto más preocupación constatamos en el ámbito público, y que sin ser necesariamente hegeliano, querríamos más cerca de objetivar la razón del espíritu, que de sumergirse en el pantano autoritario de la “grey literature”, confundiendo la norma con el concepto y la orientación con el reglamento para ocultar que en general la falta de reflexividad, más que colaborar con la jerarquía con la que no se relaciona entonces sino de manera estática y dependiente, es un flaco favor a la innovación y la democracia, que de falta de pensamiento se resiente. Que de eras por las que ha transitado el lenguaje humano, a la oralidad corresponde el concepto, a la escritura la teoría y a Internet el simulacro, más bien se explicaría el disímil contenido de esta exposición, por la fusión particular de la que mal que bien damos cuenta entre especialistas, de establecer mediaciones sucesivas entre los opuestos de una época de transición múltiple como en la que nos encontramos, que sin ser una revolución en el buen sentido, no puede pasarse de ella para explicar sus transformaciones.

Este texto, se basa en la experiencia concreta que desde hace 16 meses llevamos a cabo al interior de Chile Solidario, entendido como el punto de inicio de un Sistema de Protección Social para todos los chilenos. Experiencia que tiene la virtud de conjugar el terreno inédito de las nuevas tecnologías de información, los cambios que se están produciendo al interior de las políticas públicas en protección social y el espacio reflexivo abierto que consideramos necesario para darle articulación y contenido en el entendido de una sociedad que responda a la vez a las condiciones que requiere la globalización y la profundización de nuestra democracia avanzada. En realidad, confundimos juiciosamente continente y contenido, la perla con el collar -que no obstante refleja-, el objetivo con la herramienta, para dar cuenta de esa nueva reflexión en que consiste en propiedad la resignificación general de lo teórico (y lo conceptual), que implica la práctica del simulacro y el sentido del nuevo paradigma. Me apresuro a acotar pese a ello, que evidentemente no es exactamente este el tenor de las reflexiones que se dan en la administración pública.

Mi amigo Virrey[8] dice que la administración pública se encuentra con respecto a las nuevas tecnologías, como “el hombre de Pekín”, es decir muy atrasado. Lo que quiere el hombre de Pekín es que haya un fueguito para no pasar frío, comer y dormir. No le interesan la innovación, ni adecuarse a los cambios permanentes, menos aún una reflexión en conjunto sobre estrategia o prospectiva… La metáfora podría explicar los muy bajos niveles de innovación y de desarrollo autónomo que podemos presenciar en el ámbito público. Es lo que nos vino a recordar el informe reciente del PNUD sobre TIC´s[9] y que ratifica lo que ya sabíamos por el World Forum Report del 2003, es decir, que en el país tenemos gran penetración de tecnología de punta y acceso (que se explicita por algo así como el puesto 12 a estas alturas), pero que en lo que concierne a innovación y creatividad, para encontrar al país hay que mirar los últimos puestos de la tabla. No resulta extraño si consideramos nuestra historia y entendemos como la dictadura produjo el temor y la uniformidad… y eso no lo hemos logrado revertir.

Una de las características fundamentales de todo sistema, radica en su propiedad de sufrir transformaciones en el conjunto, si se producen cambios en alguno de sus elementos. Dicho de otra manera, cualquier cambio que afecte a uno de los componentes del sistema, afectara el desarrollo de la totalidad de la que forma parte. Si la globalización es o no un sistema, es decir, si responde a las condiciones que lo identifican, es una cuestión que solo planteamos para que se haga evidente la respuesta y la lógica que subyace: si alguna vez pudo a partir del siglo XV[10], ser una cuestión filosófica o incluso sobre la que pudiera haber distintas opiniones, es cada vez más evidente que el comportamiento de la economía, los intercambios comunicacionales, los aprendizajes –dolorosos e ignorados- del efectos invernadero y el recalentamiento de la tierra, así como en general la marcha política de las guerras, indican que todos los elementos del sistema mundi están conectados, por una parte y que (cuidándonos de no ser mecanicistas), las modificaciones ocurridas en uno de ellos provocan efectos en otras partes del sistema. En este sentido es bueno recordar la célebre frase, de la teoría del caos, que se ha vuelto una suerte de manifiesto de los efectos imprevisibles que acompañan esta nueva realidad: “el aleteo de una mariposa en New York, puede provocar una tempestad en Tokio”[11]. Convengamos así que la globalización es un sistema y luego que la modificación de uno de sus elementos, replicará – aunque no de manera inmediata o visible- en la marcha del conjunto.

De esta manera, tendremos a su vez que considerar que ninguna de las realidades que viva un país, serán ajenas a la marcha del conjunto del globo. Una vez reconocida la pertinencia de esta lógica, señalemos que así como la economía de un país reproduce (con evidentes variaciones de calidad) la economía del mundo, la relación entre riqueza y pobreza que podamos constatar en un lugar, también responde a la tendencia que en este sentido se de en el mundo de la cual forma parte, en tanto subsistema de uno mayor. La inequidad de la repartición del ingreso, que sufrimos, también refleja las características de su distribución en los otros lugares. Así por ejemplo, en los USA, la nación más rica y poderosa del mundo, hay un 16% de su población que vive en la pobreza. Así por ejemplo, las tres personas más ricas del mundo, tienen un ingreso anual que equivale al de los 48 países más pobres. Se ha dicho en reiteradas ocasiones que unas pocas familias tienen el recurso de 2.500 millones de personas... así por ejemplo, se calcula que terminar con las necesidades de alimento, salud y educación de los más desposeídos en el mundo, requeriría unos 13 mil millones de dólares, que es lo que se gasta en un año en los USA y Europa en perfume... Un avión militar a reacción, con toda su artillería, tiene el costo de diez hospitales con todo el equipo de análisis, salas quirúrgicas más modernas, y camas para 100 personas. Los ejemplos se pueden prolongar infinitamente. El mundo en que vivimos está completa e ilógicamente fracturado. Y no necesariamente se toma conciencia de la magnitud de lo que ello implica. ¡Que decir de las cien mil bombas de racimo, que sin mediar declaración de guerra, después de un mes entero de bombardeos y en los tres días que sucedieron al acuerdo de cese al fuego, tiró el ejército tecnológicamente más poderoso del mundo sobre indefensas poblaciones campesinas!..

Puede no ser la menos impactante de las constataciones, dada la enorme e inusitada velocidad[12] con que ocurren los cambios en nuestros días, ver que las críticas a vincular las nuevas tecnologías con los temas de la exclusión, no han alcanzado a dar cuenta en su elaboración teórica, de las transformaciones ocurridas en el seno mismo de las relaciones que abordan. Es así, que el grueso de las opiniones divergentes acerca de la utilización de las TIC, no versan sobre los temas de contenido (tipo de mensajes, sociedad de control, pérdida de las libertades, etc.), sino que se han quedado ancladas en lo que la “brecha digital” significó hace algunos años, reproduciendo el esquema clásico de “tener o no tener”: es decir, que el acceso a las tecnologías resulta imposible para los desposeídos, en virtud de sus costos. Lo cierto es que cuando pensamos que en nuestro país, nos acercamos a los cinco millones de personas con conexión a Internet y que ocho de cada diez chilenos tengan un teléfono celular, al centrar las críticas a las tecnologías, en esta dimensión -formal-, no estamos ni siquiera haciendo actualización de los datos de los que disponemos, al tiempo que al marginarnos con consciencia de su uso, limitamos el aporte de contenido. La sociedad de la información, implica otras formas de relaciones cognitivas. El acceso a Internet, por ejemplo, tampoco debe entenderse stricto sensu: tal como hay existencia de transporte público aunque las personas consideradas no alcancen a utilizarlo, el espacio en que viven es modificado por su existencia, así mismo, la población en general, aunque no tenga acceso directo a Internet, ha sido impactada por su presencia. Ese es el dato a investigar.

Aunque no se considere en general de esta manera, convengamos en que la World Wide Web, es un sistema. Esto quiere decir que Internet, es un sistema. Sistema abierto, por cierto, en la medida que el número de sus componentes no es fijo, pero también en cuanto a que las características de generación de nuevas herramientas tecnológicas de mayor precisión, velocidad y alcance, lo impactaran desde su interior, produciendo un “crecimiento hacia dentro”. Sistema, por cuanto la noción de totalidad es inherente a sus continuos desarrollos y porque su condición de totalidad siempre será más que la suma de sus partes. También responde a las características con que se identifica un sistema, el feedback, o la retroalimentación, del cual damos fe, sin el cual las instancias creativas de inteligencia colectiva que derivamos de nuestro ejercicio no se producirían y del cual estas letras no son sino otro eslabón significante.

No resultará vano recordar que la propiedad central de los sistemas abiertos es su capacidad para provocar saltos revolucionarios al interior del sistema, es decir, agrupaciones significantes de propiedades que poseen la triple característica de a) Negar –en la perspectiva hegeliana- la condición inicial del sistema, pero sin impedir su funcionamiento, sino más bien proyectándolo hacia una nueva fase de su desarrollo, b) Ser imprevisibles y manifestarse como “saltos cualitativos”, es decir, que no era lógicamente esperable que se produjeren de acuerdo a las estadísticas de desarrollo del sistema, y c) Generar una reformulación de todo el sistema. Nos detendremos brevemente sobre cada uno de estos aspectos, para explicar por qué, el surgimiento y creciente desarrollo de los Blogs como herramienta de gestión estratégica en los más diversos ámbitos del quehacer humano, constituye un salto cualitativo de las nuevas tecnologías de información y comunicación y en si misma constituye ese punto de inflexión –caro a la más clásica antropología-, de “hecho social total”[13], en que “cuerpo, mente y sociedad se juntan” y que hace que las cosas ya no sean las mismas después.


2. Detener el flujo de las diez mil corrientes. (Epistemología en la era del simulacro)

“La identificación del conocimiento con el poder y de lo epistemológico con la política de la dominación, tiende a disolver lo político mismo como una instancia o posibilidad de praxis independiente y al convertir todas las formas de conocimiento y medición, en formas de disciplina y control, en sustancia elimina por completo lo más estrictamente político”.
Frederic Jameson, en El Giro Cultural.


Como lo anunciamos, señalaremos acá que nos situamos desde la perspectiva que considera tres “olas” o momentos de salto cuántico, en la historia de la cibernética, es decir, de las relaciones entre los humanos y las máquinas (¿cabe hacer explícito que de esto hablamos?). Recién salido del horno de la termodinámica, cuyo concepto de entropía marcó por cuarenta años el límite de desarrollo de las ciencias exactas -y en muchos de sus casos también el de las sociales y humanas que se adosaron-, la primera “ola” con que se identificó la evolución de los sistemas, fue la homeostasis, es decir, la búsqueda del equilibrio entre sus componentes. Esta concepción, construida sobre la base del intercambio de dos sistemas de gases en espacios cerrados, puso límites “naturales” al universo y a la vida, creando una concepción dominante de “tendencia inevitable” hacia el fin de los sistemas vivos, que impregnó el imaginario de las ciencias (y en función de su permeabilidad cada vez mayor, a la sociedad en su conjunto), de una clara dimensión escatológica que históricamente coincidió con la guerra fría y el ejercicio de la amenaza atómica, la “homeostasis”, expresaba el equilibrio necesario que imponía el conjunto a sus partes.[14]

Hacia los años setenta, y más para permitir el análisis de la complejidad creciente de los subsistemas, que para levantarse contra esa idea del inevitable fin de todo, se levantó la idea fuerza de la capacidad interna de algunos de los subsistemas, de organizarse de acuerdo a las condiciones contextuales propias que aseguraren su supervivencia, escapando de alguna manera y de acuerdo a sus “riquezas” internas, a la suerte general del sistema en su conjunto, al menos momentáneamente. A esta idea-fuerza, se la llamó autopoiesis, tuvo destacados cultores nacionales internacionalmente reconocidos[15], que aún siguen haciendo escuela y aunque no cuestionó la episteme de la matriz de la cual emergía, tuvo la virtud de provocar una fisura en el “campo absoluto” que parecía determinar la entropía y servir de apoyo al desarrollo de distintas iniciativas en los ámbitos humanos y tecnológicos.

En el ámbito aún indefinido que marca el umbral de las revoluciones científicas, dónde lo que ya fue sigue siendo y lo que será aún no se manifiesta en plenitud[16], es decir remitiendo simultáneamente a una ruptura con lo anterior y como tercer momentum de este proceso de comprensión, incentivados por logros en el campo de la Inteligencia Artificial y particularmente por los ingentes desarrollos en el ámbito de la convergencia de las nuevas tecnologías de información, la biotecnología, la nanotecnología y las ciencias cognitivas y neuronales[17], a estas dos ideas-fuerza de homeostasis y autopoiesis, que como hemos dicho, impregnan de contenido el Mind Set contemporáneo, viene a agregarse como una “tercera ola”, aquel –por cierto menos elaborado y tan reciente como los 90-, de los “fenómenos de emergencia” y que dando cuenta de los dos anteriores, se postula como un quiebre de síntesis, al articularse alrededor de la idea fuerza de la infinita capacidad de adecuación de los sistemas, de su permanente generación de nuevos universos de acción y por ende de la inmortalidad. Tan increíble como suena: ya no hay razones lógicas para considerar como un dato el fin de sistemas y procesos. Si el tiempo es infinito, también habría de serlo el espacio.[18]

Y si los datos de conexión señalados son importantes, porque pone al país en la punta de LA y aproximándose a los estándares de Interconectividad de los países desarrollados (Economic Forum, World Bank, 2003), más significativo aún resulta que las mismas fuentes indiquen que en términos de innovación y creatividad, nuestro país se encuentre cerca del otro extremo de la tabla: en efecto, Chile presenta los niveles más bajos de innovación. Y esto resulta significativo tanto porque al poseer niveles óptimos de acceso, las causas de dicha carencia no pueden atribuirse mecánicamente a las condiciones de un país “materialmente” poco desarrollado -sino que deben encontrarse a un nivel societal más profundo-, como porque es precisamente en el área de la innovación y la creatividad que se juega la posibilidad de desarrollo en la sociedad del conocimiento.

Es así que nos hemos dado cuenta que los sistemas y las redes, existentes en el reducido espacio del imaginario de algunos especialistas, desde los años 50, se aplican primero de manera práctica en las nuevas máquinas, desde los años 70 y empiezan a tener un efecto inesperado y masivo en los campos de su utilización social en la actualidad. No es en consecuencia que redes ni sistemas sean productos de la revolución tecnológica, ni lo inverso es cierto. Se trata de un proceso que se inicia en uno de los campos, que transita por el de las máquinas inteligentes y repercute en el espacio social dónde se resignifica y alcanza una nueva articulación práctica que en nuevas máquinas se objetiva, para continuar con el proceso. Como se ve, la propia dinámica generativa del proceso relacional, implica que los opuestos, así como las relaciones clásicas de causa y efecto que explicaban su operación, no sean válidos en el espacio que representan, sino desde la evaluación ex post de lo que hayan producido.

Como lo han recogido recientes debates científicos internacionales especializados, como el Actor Network Theory (ANT), la construcción de nuevas redes tecnológicas, siempre será un proceso socio-técnico esencialmente performativo que se irá desarrollando de maneras imprevisibles, en la medida que se vayan incorporando a sus dinámicas el pensamiento y la acción relacional de conjuntos híbridos cada vez mas complejos de personas y tecnologías en redes que actúan a distancia.


3. Cabalgar los rizos y seguir la ola. (Metodología, o el camino después que se ha hecho)[19]

“El uso de nuevos conceptos filosóficos o teóricos, tiene que ver con la emergencia de nuevas clases de percepción. Aquí la premisa es que lo que aún no se ha articulado en un lenguaje social todavía no existe en sentido histórico pleno. El surgimiento de nuevas formulaciones anuncia la presencia activa de una nueva experiencia”.
Frederick Jameson, El giro cultural, p.141.

Este sitio de LINC no era más que un llamado a aportar ideas para conocernos y pensar juntos, al tiempo que aprendíamos a manejar la nueva herramienta que lo permitía. Lo hemos dicho. Conceptualmente dentro de Internet, el Blog es una nueva propuesta, un salto cualitativo, la metamorfosis de lo individual en lo colectivo. Y por lo tanto un avance hacia mayor participación y conocimiento, es decir, democracia. Los blog, al contrario de las otras páginas Web, que requieren labor editorial y conocimiento avanzado (webmaster) para ser modificadas, pueden alimentarse en todo momento por quienes estén participando de ellos y desde cualquier lugar. El “blog”, contracción de web-log (bitácora de red) es asimismo, haciendo uso de un recurso de interpretación fonético común para un angloparlante (U2, 4x4, C-theory, etc.), b-log, es decir, “ser-bitácora”, que es otra forma de decir ser testigo del viaje y ser un testigo en viaje, permite activar la transformación del individuo aislado en parte de redes humanas que lo transforman en persona.

De un tiempo a esta parte, han proliferado en periódicos y revistas las publicaciones que dan cuenta de la emergencia de los Blogs, como un fenómeno reciente y creciente. De hecho, sólo hace unos seis años que este media existe y se calcula ya en 80 millones los existentes en la red. Estas publicaciones no refieren a nuestra sociedad, dónde el fenómeno no se ha masificado, pero dónde ya se conoce ampliamente. Chile está entre uno de los diez países con mayor crecimiento en el mundo en las últimas dos décadas. Sin duda ninguna que las tendencias que se observan en esos países, encuentran acá un eco y la proliferación de los Blogs es cuestión de tiempo. Empezaron a usarse como una forma de experiencia literaria y rápidamente devinieron parte importante de la “opinión” y sus corrientes. Otra vez por coincidencia de la interfase de distintas dimensiones, el desarrollo del software y el de las personas vino a materializarse en que se pudiera acceder desde distintos lugares a la edición, creando inmediatamente las herramientas para que el team group tomara forma y dando un salto en el orden de las jerarquías, permitir el trabajo colectivo sin limites de edición otros que los acordados por el grupo y sin costo otro que el acceso a Internet. Por cierto, el trabajo colectivo a distancia que permite, requiere asimismo ser considerado, en la perspectiva creciente de la “deslocalización del trabajo”, que entre nosotros se prefigura. Los blog jugaron ya un papel importante en las elecciones en USA y Australia, irrumpiendo en la vida política y aparecieron también en nuestra última elección presidencial[20]. Se conocen algunas experiencias en el ámbito de la pedagogía, hemos recibido noticia de blogs en medios académicos de Asia, Europa y Norteamérica. Hasta acá no ha habido una experiencia como la que presentamos, de utilización de blogs en el aparato de la administración pública.

Este escrito debe aportar contenidos a la función teórica y conceptual de nuestro ejercicio. Su principal propósito consiste en generar las bases participativas de un diálogo que permita resignificar el universo de la Protección Social para adecuarlo a las exigencias del nuevo momento social en que nos encontramos. Hemos desarrollado nuestra acción de acuerdo a dos principios fundamentales: AIRE, (Asignación Inteligente de Recursos Escasos), que da cuenta de la forma de trabajo que nos impone el contexto de la Administración Pública y el segundo, que concierne la metodología de trabajo: RED (Retroalimentación, Estudio y Desarrollo). Por cierto, asumimos decididamente, que el esfuerzo de resignificación debe tener una expresión adecuada en sus mismas iconografías verbales. No en vano, transitamos a gran velocidad entre el libro e Internet y simultáneamente –aunque a un nivel más elaborado-, entre la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento.

Y es que visitaremos la red de sitios que hemos construido, pero no estará su valor en la calidad técnica de lo presentado (al cabo, no somos quienes inventaron los blogs…), ni estará su interés en la cantidad de usuarios por más que fueren cuantificables, ni seguramente encontraremos su valor agregado en los contenidos con que nuestro trabajo los fue dotando, fieles a una dinámica sistémica, es la totalidad por todos ellos construida, distinta a la simple suma de sus partes, que permitirá considerar su alcance. Y en esta medida es también una exigencia de réplica a la cual estas notas se pliegan, el decir que nuestro laboratorio no es sino una semilla que no nos pertenece y que corresponde más bien a las realizaciones del espíritu, que en el Estado se objetiva.

Como un buen trabajo de mitodología, para tener resonancia tiene que dar cuenta de coincidir en el la “cuenca semántica” que la época ha construido y así asume decididamente el riesgo que significa aprovechar el espacio-tiempo de un seminario que bien reconoce en su categoría de primero, para sentar los alcances de una reflexión que se quiere colectiva y se sabe pionera, aduciendo que este es el tiempo en que el Estado se dirige a las personas y en que la innovación tecnológica se desprende de sus pesados lastres informáticos, porque si no es desde la perspectiva humanista es decir, que toma al ser humano por inicio, centro y objetivo, no lograremos construir las redes que fuimos llamados a tejer. Henos allí, o aquí, que ya es igual. Red de sitios que abarcan el contenido conceptual, la gestión en red, los archivos de lo realizado, el ir y venir y que conciernen tanto el ámbito interno como externo de la institución. Unos más unos menos, pero bien sembrados todos. Condiciones particulares de desarrollo, han hecho que el 2006, nuestro avance se de más bien en el frente externo: red de sitios de la III Región de Atacama, sitio de “postpenitenciario” de Gendarmería, Red Nacional de Acceso a la Justicia, Sistema Nacional de Información Territorial, SNIT. Dan cuenta. Bienvenidos al Laboratorio de Inteligencia Colectiva, LINC www.siischilesolidario.blogspot.com.


Rainer María Hauser Molina.



Bibliografía.

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The Blue Cliff Records. (1982). Shambala, Boulder-New York.
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Lévi-Strauss, C. (1958). Anthropologie Structurale. Plon, Paris,
Lacan, J. (1976). Escritos Uno. Siglo XXI, Mexico.
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Lévy, P. (1990). Les Technologies de l´Intelligence. La découverte, Paris.
PNUD, Informe de Desarrollo Humano en Chile 2006.
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Marx, K. (1972). El Capital, Sección IV. La acumulación Originaria. FCE, México.
Mauss, M. (1968). Les fonctions sociales du sacré. Editions de Minuit, Paris.
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Freeman, D. (1979) Time without End. Institute for Advanced Studies, Princeton University. New Jersey.
Kuhn, T. (1971). Las revoluciones científicas. FCE, Madrid.
Debray, R. (2003) Introducción a la Mediología, Albin Michel, Paris.
Ctheory: http://www.ctheory.net/

NOTAS
[1] Durand (1998)
[2] Figura tomada del budismo tibetano, donde se la conoce como “gusano de oro, o gusano del conocimiento”.
[3] Wen Yen de Yun Men, China (¿?- 949 DC). Maestro Zen, de la escuela de Lin Chi (Rinzai). Célebre por su método de utilizar la palabra de modo paradojal para provocar la “iluminación espontánea” del auditor.
[4] Guba (1990).
[5] Lévi-Strauss (1958). El autor entiende la “eficacia simbólica” como la objetivación de lenguaje, sistema de símbolos y eficacia operativa.
[6] Lacan (1976).
[7] Lévy (1990)
[8] Apelativo cariñoso que le damos en virtud del alto cargo que ostenta en la administración del Estado.
[9] PNUD (2006).
[10] Se considera que con la llegada de los europeos a este continente, se inicia la expansión definitiva del Modo de Producción Capitalista para convertirse en un sistema global, que envuelve así a todo el planeta.
[11] Gleick (2000).
[12] Paul Virilo en lo teórico, por cierto, pero resulta significativo saber que la Casa Blanca, se conectó a Internet recién en 1993 y que en 1998 en Chile solo había 150 mil usuarios para cotejarlo con sus fuentes.
[13] Mauss (1968)
[14] Ver C Theory, de la Universidad Victoria de Canadá. http://www.ctheory.net/
[15] F.Varela, H.Maturana et al.
[16] Kuhn (1971)
[17] Ctheory: http://www.ctheory.net/
[18]Freeman (1979)
[19] El citado antropólogo francés Marcel Mauss, remitiéndose a la etimología griega de la palabra (Meta: más allá; Odos: camino), decía con propiedad: “el método, es el camino después que se ha hecho”…
[20] http://www.tecnologiasemergentes.blogspot.com/ ; http://www.blogger.com/www.blogonsenador.blogspot.com